Inexorablemente lo Sientes:
Caminas por cualquier calle,
y en medio de la soledad silente,
escuchas la Canción distante.
Y es Vivir lo Mismo.
Y es Oler su Piel:
Lo que creías en el Olvido,
con unas Notas, vuelve otra vez.
Te detienes con disimulo
mirando a tu alrededor.
Buscas un rincón oscuro
por si hay una lágrima de dolor.
Te detienes,
o caminas despacio:
Sino, la Melodía se pierde,
y Tú...la estás escuchando.
Sabes que te duele,
¡pero vale la pena el dolor!
Lo estás Viviendo Nuevamente;
...estás sintiendo el Amor.
Un Instante,
unas Notas...una Voz:
Todo se conjuga para recordarle,
y sientes un vacío en tu interior.
Y es sentir lo mismo
que una vez se sintió:
Su Alma y Su Respiro;
el latir de su Corazón.
Prosigues Tu Andar
aislándote de todo:
Sin poder en otra cosa pensar;
solo en sus labios, su boca...sus ojos.
Siguen las Notas Errantes
hablando en tu oído.
Nunca pudiste olvidarle;
siempre le llevas contigo.
Como se lleva el Amor que Nace;
como lleva la Sonrisa un Niño.
Como lleva a su Hijo una Madre;
como Yo te llevo Conmigo.
Te sorprende la lluvia
en el Camino.
Está más lejos la Música;
lejos...como tu olvido.
Te sorprende la lluvia,
¿y qué importa ya?
Otro rincón a oscuras,
y ahora si: A llorar!
Por lo que fue y no fue;
por lo que pudo ser más:
Por lo que sientes cada vez
que vuelves la Canción a escuchar.
Luego la Calma.
Sales del Rincón.
Secas tus lágrimas;
la lluvia ya pasó.
La Canción queda lejos.
Tu Andar se aceleró.
La Canción cesó en el viento.
...La Canción ya terminó.