lunes, 11 de junio de 2012

LA CANCIÓN

    Inexorablemente lo Sientes:
  Caminas por cualquier calle,
y en medio de la soledad silente,
escuchas la Canción distante.
  Y es Vivir lo Mismo.
  Y es Oler su Piel:
  Lo que creías en el Olvido,
con unas Notas, vuelve otra vez.
  Te detienes con disimulo
mirando a tu alrededor.
  Buscas un rincón oscuro
por si hay una lágrima de dolor.
  Te detienes,
o caminas despacio:
  Sino, la Melodía se pierde,
y Tú...la estás escuchando.
  Sabes que te duele,
¡pero vale la pena el dolor!
  Lo estás Viviendo Nuevamente;
...estás sintiendo el Amor.
  Un Instante,
unas Notas...una Voz:
  Todo se conjuga para recordarle,
y sientes un vacío en tu interior.
  Y es sentir lo mismo
que una vez se sintió:
  Su Alma y Su Respiro;
el latir de su Corazón.
  Prosigues Tu Andar
aislándote de todo:
  Sin poder en otra cosa pensar;
solo en sus labios, su boca...sus ojos.
  Siguen las Notas Errantes
hablando en tu oído.
  Nunca pudiste olvidarle;
siempre le llevas contigo.
  Como se lleva el Amor que Nace;
como lleva la Sonrisa un Niño.
  Como lleva a su Hijo una Madre;
como Yo te llevo Conmigo.
  Te sorprende la lluvia
en el Camino.
  Está más lejos la Música;
lejos...como tu olvido.
  Te sorprende la lluvia,
¿y qué importa ya?
  Otro rincón a oscuras,
y ahora si: A llorar!
  Por lo que fue y no fue;
por lo que pudo ser más:
  Por lo que sientes cada vez
que vuelves la Canción a escuchar.
  Luego la Calma.
  Sales del Rincón.
  Secas tus lágrimas;
la lluvia ya pasó.
  La Canción queda lejos.
  Tu Andar se aceleró.
  La Canción cesó en el viento.
  ...La Canción ya terminó.