Cuánto has vivido...
Cuánto has Amado...
Aquí estoy Yo, Tu Hijo,
solo y sin tus brazos.
Muchos la verán hoy;
muchos podrán besarla.
Otros, estarán como estoy,
sin ella y extrañándola.
Tal vez no entendí
tu sufrimiento de Mujer.
Yo solo me fui,
cuando lo pude hacer.
No, no lo entendí.
No miré que estando sola
luchabas por vivir.
Luchaste y no lo vi;
tu batalla era interna.
Para no vernos sufrir,
absorbías tu las penas.
No te entendí como Mujer.
En ese caso fui egoísta.
Sola quedaste otra vez,
sin Amor y sin caricias.
Una Madre sacrifica todo
por sus hijos:
Al fin lo he entendido.
¿Y por qué? Porque estoy solo.
Solo Como tu,
que renunciaste al Amor de Pareja.
Solo...sin Luz;
sin tus palabras de Madre Vieja.
Esa viejita que vive
rezando por Nosotros;
la que solo una llamada pide:
Mami...¡Te Adoro!
Lo que hiciste por mi,
jamás podré pagarte.
Me trajiste hasta aquí;
me diste vida y me criaste.
Mis Hermanos...
Mis Hermanas...
¡Cuánto me has dado!
Me das un Hoy y un Mañana.
Mamá:
¡Qué sacrificio el tuyo!
Un Buen ejemplo quisiste dar
y quedaste sin Amor Ninguno.
Solo el de Nosotros:
Tus Hijos.
Hoy miro tu rostro,
y más te admiro.
Estamos lejos,
y estamos cerca.
En mi Corazón estás primero,
y mi Alma para ti es completa.
Te Quiero, Madre;
te quiero con fervor.
Aunque lejos, no estás distante;
te quiero Madre Bella...Bendición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario